A muchos niños les desagrada el sabor de la leche y en ese caso, no debemos forzarlos. Debemos buscar una alternativa que les aporte lo que necesitan y les resulte agradable. Algunos pequeños prefieren agregarle chocolate en polvo, vainilla u otro saborizante, en ese caso, no hay problema.
Se le puede incorporar lo que sea, siempre que sea en una cantidad pequeña y evitando adicionar azúcar. Pero si aún así los niños no quieren tomarla, se pueden cambiar por preparaciones con un alto contenido de leche.
En las comidas, se puede incorporar queso en diferentes presentaciones a todas las preparaciones. El queso rallado y el queso crema son los más elegidos, ya que pueden agregarse a todo tipo de alimentos y quedan muy sabrosos. Las salsas para pastas también pueden hacerse a base de leche o queso crema, y quedarán ricas y saludables.
0 comentarios:
Publicar un comentario